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Cuento · Fantasía

Cuentos del sapo

Hermanos Grimm

Publicado por charly

Cuentos de la infancia y del hogar · Edición 1815 · Dominio público

Tres breves relatos reúnen a niños y sapos en encuentros extraordinarios. La comida, los tesoros y las señales inesperadas conectan sus historias.

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Cuentos del sapo
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Cuentos del sapo

(Tres breves relatos con el sapo [Unke, sapo de vientre rojo o «escuerzo»] como figura; en el original están numerados I, II y III.)

I. Una niña estaba sentada en el suelo ante la puerta de la casa, con su platito de leche y migas de pan a un lado, y comía. Entonces vino arrastrándose un sapo y metió su cabecita en el plato y comió con ella. Al día siguiente volvió y así durante un tiempo cada día. A la niña le pareció bien; pero cuando vio que el sapo bebía siempre solamente la leche y dejaba las migas, tomó su cucharita, le dio un golpecito en la cabeza y dijo: «¡Bicho, come también las migas!». La niña se había puesto desde entonces hermosa y grande; pero su madre estaba justo detrás de ella y vio al sapo, corrió hacia allí y lo mató a golpes; desde ese instante la niña se puso flaca, y por fin murió.

II. Una niña huérfana estaba sentada junto a la muralla de la ciudad, hilando, y vio venir a un sapo. Extendió entonces junto a sí un pañuelo de seda azul, que los sapos aman enormemente y sobre el que sólo ellos caminan. En cuanto el sapo lo divisó, dio la vuelta; volvió y trajo una pequeña corona de oro, la puso sobre él y se fue otra vez. La muchacha tomó la corona; brillaba y era de un fino tejido de oro. No mucho después el sapo volvió por segunda vez, y cuando ya no vio la corona, se arrastró hasta la pared y, de pena, golpeó su cabecita contra ella mientras tuvo fuerzas, hasta que por fin quedó allí muerto. Si la muchacha hubiera dejado la corona, el sapo habría traído sin duda aún más tesoros de su cueva.

III. (El sapo grita:) «¡Hu-hu! ¡Hu-hu!». (El niño dice:) «¡Sal!». (El sapo sale, y el niño le pregunta por su hermanita:) «¿No has visto a Calcetitas-Rojas?». (El sapo:) «No, yo no [Ne, ik ös nit]; ¿y tú? ¡Hu-hu! ¡Hu-hu! ¡Hu-hu!».

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